Empieza por la decisión del visitante
Escribe quién llega al sitio, qué necesita entender y qué acción debe poder realizar. “Modernizar la web” describe una intención interna, pero no una tarea del cliente. Un fabricante puede necesitar recibir solicitudes con especificaciones; una consultoría, filtrar consultas. Elige una acción principal y documenta las preguntas que la preceden.
Haz inventario de materiales
Enumera servicios, textos, fotografías, identidad, idiomas e información legal disponible. Indica para cada material su responsable, fecha prevista y permiso de uso. Una imagen de referencia no equivale a un recurso licenciado. Separa lo que existe de lo que habrá que crear: esta diferencia afecta tanto al calendario como a la inversión.
Describe los recorridos importantes
Recorre tres casos completos: encontrar un servicio, comparar su alcance y enviar una solicitud. Anota los campos necesarios, quién recibe la información y qué confirmación verá el cliente. Incluye móvil y otro idioma si forman parte del alcance. Esto permite discutir comportamientos concretos en lugar de una lista imprecisa de funcionalidades.
Acuerda qué significa terminado
El briefing debe cerrar con criterios verificables: páginas incluidas, idiomas completos, formularios recibidos, permisos del editor y entrega de accesos. Define quién acepta el resultado y cómo se tratan cambios posteriores. Guarda las nuevas peticiones en una lista separada para estimarlas antes de incorporarlas al trabajo contratado.
Puntos clave
- Un buen briefing permite comprobar el resultado, no solo imaginarlo.