Decide qué cambia por mercado
Idioma y mercado no son lo mismo. Una versión inglesa puede dirigirse a varios países con condiciones comerciales diferentes. Antes de traducir, registra moneda, alcance, términos de servicio y formas de contacto que realmente cambian. Mantén el significado de la oferta y adapta ejemplos y vocabulario para que resulten naturales al lector.
Relaciona las versiones equivalentes
Asigna un identificador estable a cada contenido y relaciona sus traducciones. El selector de idioma debe llevar a la página equivalente cuando exista. Si una versión todavía no está lista, evita presentarla como traducida. Revisa también títulos, descripciones, navegación, mensajes de error y correos asociados al recorrido.
Prueba el contenido en pantalla
Las traducciones cambian la longitud de botones, titulares y tablas. Comprueba móvil, formularios y nombres largos con textos reales. Verifica que las fuentes incluyen todos los caracteres necesarios y que fechas y números son legibles. Una revisión lingüística aislada no detecta un botón cortado ni un menú que deja de caber.
Mantén la misma versión comercial
Cada cambio de precio o alcance debe generar una tarea para todas las lenguas afectadas. Guarda fecha, responsable y estado de revisión por versión. Revisa enlaces entre traducciones y registra las excepciones de mercado. Así una oferta actualizada en español no convive durante meses con condiciones antiguas en inglés o ruso.
Puntos clave
- Traduce el recorrido completo, no solo los párrafos.