Define qué debe responder

Empieza con preguntas reales sobre servicios, condiciones y próximos pasos. Especifica qué temas quedan fuera y cuándo debe intervenir una persona. Un asistente público y uno interno necesitan fuentes y permisos diferentes. La primera versión debería cubrir un conjunto comprensible de preguntas que puedas revisar con ejemplos.

Limpia contradicciones

Revisa documentos duplicados, precios antiguos y borradores que parecen definitivos. Asigna a cada fuente un responsable y una fecha de revisión. Conserva una versión autorizada para cada condición comercial. Si dos documentos discrepan, resuelve el conflicto antes de esperar que el asistente elija correctamente por su cuenta.

Diseña respuestas trazables

Relaciona cada respuesta relevante con una página o documento que el usuario pueda consultar si tiene permiso. Cuando no haya información suficiente, el asistente debe reconocerlo y ofrecer un siguiente paso. Una respuesta fluida no sustituye una fuente correcta, especialmente al hablar de precios, capacidades o condiciones.

Prueba preguntas difíciles

Incluye preguntas ambiguas, información inexistente, peticiones fuera de alcance y cambios de idioma. Guarda la respuesta esperada y revisa tanto exactitud como derivación. Repite estas pruebas cuando cambien las fuentes. El mantenimiento de conocimiento forma parte de la operación del asistente, no termina al activarlo.

Puntos clave

  • Una base aprobada y mantenida es más útil que una carpeta enorme sin revisar.