Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.

Define qué puede encontrarse

Enumera tipos de contenido, idiomas y estados que entran en el índice. Excluye información privada y borradores de una búsqueda pública. Decide qué campos ayudan a localizar una respuesta: título, descripción y términos pertinentes. No indexar todo indiscriminadamente permite evitar resultados que prometen páginas inexistentes o revelan trabajo interno que todavía no está aprobado para visitantes.

Diseña resultados interpretables

Muestra título, tipo y una descripción suficiente para decidir qué abrir. Conserva la consulta y permite refinar filtros sin perder contexto. Considera vocabulario equivalente usado por clientes, pero no inventes coincidencias irrelevantes. El estado sin resultados debe ofrecer caminos concretos; si falla el índice, utiliza un mensaje diferente para no afirmar que la información no existe.

Prepara un conjunto de consultas

Ejemplo: “precio CRM”, “asistente producción” y una consulta sin coincidencias. Define qué resultado sería útil en cada idioma y revisa manualmente los primeros elementos. Acepta cuando las rutas abren contenido correcto, los filtros se entienden y los borradores permanecen fuera del índice público. Repite la revisión al incorporar nuevas familias de servicios para detectar vocabulario o prioridades que hayan cambiado.

Puntos clave

  • Evalúa si las personas encuentran respuestas y distinguen servicios de artículos.