Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.

Define una fuente editorial común

Asigna a cada contenido un identificador y una versión comercial de referencia. Registra qué traducciones corresponden a esa versión y quién las revisa. Distingue adaptación lingüística de cambio de condiciones. Si una región tiene excepciones, documéntalas expresamente para que el revisor no las corrija como errores ni deje pasar diferencias accidentales como si fueran decisiones deliberadas.

Revisa campos sensibles al significado

Compara números, unidades, alcance, exclusiones, plazos y destinatarios de acciones. Comprueba también navegación, mensajes de error y confirmaciones. Una traducción fluida puede alterar “desde”, “hasta” o “incluido” y cambiar la oferta. Utiliza una revisión en contexto para detectar términos que son correctos en diccionario pero confusos para el sector o el público al que se dirige la página.

Ejecuta el mismo recorrido

Ejemplo: en cuatro idiomas, una persona compara el mismo paquete y solicita aclaración. Debe comprender idénticos límites salvo excepciones registradas, y llegar a la página equivalente al cambiar idioma. Acepta cuando un revisor puede relacionar cada condición con su fuente, las cifras coinciden y el diseño no oculta fragmentos; guarda fecha y versión para revisar de nuevo cuando cambie el contenido comercial.

Puntos clave

  • La equivalencia incluye promesas, límites y acciones, no solo palabras.