Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.

Define por qué quedó obsoleto

Distingue dato incorrecto, oferta retirada, duplicación y falta de mantenimiento. Cada situación necesita una respuesta diferente: corregir, contextualizar, consolidar o planificar retirada. No equipares poco tráfico con inutilidad sin revisar tareas que cumple la página. Conserva evidencia de la decisión y confirma quién puede autorizar cambios que afecten compromisos comerciales o documentación utilizada por clientes.

Revisa enlaces y usuarios afectados

Identifica enlaces internos, campañas, descargas y referencias externas conocidas que apuntan al contenido. Decide si existe un reemplazo que realmente responde a la misma necesidad. No desvíes todo a una portada genérica solo para ocultar una ausencia. Prepara comunicación o contexto cuando corresponda y conserva material anterior según las políticas acordadas, sin borrar información de forma improvisada.

Comprueba la transición editorial

Ejemplo: una guía describe un paquete que ya cambió. Puede actualizarse con condiciones vigentes o mostrar claramente su contexto histórico y enlace actual. Revisa también traducciones y respuestas del asistente. La retirada queda preparada cuando las rutas importantes tienen tratamiento explícito, el equipo conoce la decisión y existe una forma de recuperar la referencia anterior si surge una duda legítima.

Puntos clave

  • Revisa función, dependencias y destino antes de retirar contenido de la navegación.