Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.
Define una función concreta
Decide si la escena explica un producto, permite explorar una configuración o expresa identidad. No le atribuyas las tres funciones sin diseñarlas. Para un elemento de marca, define qué debe recordar el visitante y cuánto espacio merece. Para una demostración, identifica qué acción revela información que una imagen estática no mostraría con la misma claridad.
Compara con una solución sencilla
Construye una comparación de escena y alternativa estática utilizando el mismo contenido. Revisa tiempo hasta información útil, legibilidad y comportamiento móvil. Considera mantenimiento de modelos, carga de recursos y alternativas accesibles. La complejidad se justifica por un beneficio reconocible para el visitante, no por demostrar que el equipo sabe utilizar una herramienta gráfica avanzada.
Acepta interacción con límites
Ejemplo: rotar una pieza permite entender una conexión oculta; una esfera decorativa no añade esa información. En ambos casos, los controles principales deben permanecer utilizables y el movimiento debe poder reducirse. Acepta la escena cuando cumple su objetivo declarado en dispositivos representativos y cuando su ausencia no impide leer, comparar servicios ni iniciar el contacto con el negocio.
Puntos clave
- Valora comprensión, identidad y coste de interacción antes de añadir complejidad visual.