Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.

Define usos y datos permitidos

Especifica para qué puede usarse asistencia: esquemas, variantes, traducción preliminar o revisión de claridad. Indica qué información no debe enviarse a herramientas externas sin autorización. Separa materiales públicos de documentos privados y conserva una referencia de origen. Una política útil describe tareas reales y límites verificables, no una declaración genérica de que toda herramienta será utilizada con responsabilidad.

Establece revisión antes de publicar

Comprueba hechos, fuentes, cifras, promesas y coherencia de idiomas con el mismo rigor que cualquier otro borrador. Revisa ejemplos y evita inventar experiencia propia o testimonios. Define quién confirma aspectos técnicos y comerciales. El texto fluido puede contener errores convincentes; por eso el estado “generado” o “redactado” debe permanecer separado del estado “aprobado para publicación”.

Ensaya un caso de corrección

Ejemplo: un borrador afirma que una integración incluye sincronización completa, pero el paquete aprobado cubre una sola dirección. El revisor corrige todas las versiones y actualiza la fuente del asistente. Acepta la política cuando existe una ruta para detectar, corregir y rastrear ese cambio, con responsables y límites claros, y cuando el volumen de publicación no supera la capacidad real de revisar y mantener contenido.

Puntos clave

  • La responsabilidad editorial permanece en el equipo que decide publicar.