Borrador editorial publicado para consulta. La revisión factual y lingüística está pendiente. Los ejemplos son ilustrativos.

Revisa la necesidad original

Identifica qué pregunta respondía la pieza y si esa necesidad sigue existiendo. Comprueba quién la utiliza y qué páginas la enlazan. La fecha antigua no basta para decidir reescribirla: puede explicar una metodología estable. Tampoco un texto reciente merece conservarse intacto si su oferta, fuente o ejemplo ya dejó de corresponder al funcionamiento real del negocio.

Marca lo que necesita evidencia nueva

Separa afirmaciones estables de cifras, funciones de producto, condiciones y enlaces que pueden haber cambiado. Revisa fuentes primarias cuando corresponda y evita limitarte a cambiar la fecha visible. Añade preguntas nuevas si mejoran la respuesta, pero conserva una estructura centrada en el lector. Documenta qué se actualizó para no presentar una revisión superficial como investigación completamente nueva.

Comprueba el resultado editorial

Ejemplo: una guía de preparación de CRM mantiene su proceso, pero contiene límites de un paquete anterior. Actualiza esos límites desde el catálogo aprobado y revisa las traducciones relacionadas. Acepta cuando el lector recibe una respuesta vigente, los cambios comerciales están alineados y las fuentes pueden verificarse; si una parte no se ha comprobado, mantenla pendiente en lugar de ocultar la incertidumbre.

Puntos clave

  • Evalúa la respuesta actual del contenido y conserva aportaciones que siguen siendo válidas.